Captura clics, desplazamientos, pausas, pérdida de foco de pestaña, velocidad de tecleo y cambios de dirección en el flujo de compra. Secuencia estos eventos y deriva ritmos anómalos: dudas frente al costo, sorpresa por impuestos, o fatiga ante formularios extensos que suelen anticipar la salida inminente.
Relaciona señales con circunstancias: inventario restante, tiempos de entrega reales, métodos de pago disponibles, mensajes de garantía y rendimiento del dispositivo. Cuando imágenes tardan, el teclado tapa campos o el cálculo de envío se siente injusto, aumenta la probabilidad de abandono, especialmente en usuarios nuevos y tráfico móvil sensible.
Define con precisión qué cuenta como abandono y en qué ventana temporal se evalúa. Un usuario que vuelve en treinta minutos quizá no abandonó; uno que repite visita diaria sin pagar requiere otra etiqueta. Elegir horizontes y objetivos alinea modelos con decisiones accionables realmente rentables.